Trilogía Olímpica. Rio 2016. Capítulo 1 – Anecdotario y postureo olímpico

Tenía pensado recopilar el anecdotario olímpico del momento para juntar en un único post las historias acumuladas durante las últimas dos semanas largas de competición. De héroes a villanos. Magnificas historias de superación que se enfrentan a fabulosas decepciones.Historias de mala suerte que se enfrentan con las que la fortuna del capricho hacen caer la medalla a un lado u otro.

Por aquello de no marear al personal con un escrito enorme que variedad de temas y clarificar en lo que se pueda mi personal visión sobre los Juegos de Rio 2016 me he reunido conmigo mismo y he decidido dejarlo en 3 capítulos. Arranco por un breve repaso sobre las anécdotas y el postureo de estos 20 días de competición.

En esta edad de la imagen, post-pop, 4.O o como cada uno la quiera catalogar comenzamos con una ceremonia de inauguración donde llamó más la atención el embadurne troncal del buenorro abanderado de Tonga que el propio encargado de prender el pebetero que daba el banderazo de salida al evento más grande del mundo.

En un rápido repaso por las imágenes virales del acontecimiento los medios internacionales destacaron la “aburkada” indumentaria del equipo egipcio de vóley-playa, frente a más habitual de las alemanas.

El selfie que juntaba a las dos Coreas y que se enfrentaba a la negación del saludo de un judoka egipcio en su enfrenamiento con un compañero israelí. El árabe fue eliminado a la par que perdía el combate. Postureo olímpico.

Vivimos la primera medalla del mundo libre. Sin bandera a la que sumar al despiadado medallero de los de siempre. Sin bandera, pero con nombre Fehaid Aldeehan nacido en Kuwait, y la ganó en la modalidad de tiro trap.

Fueron los juegos del agua verde en la piscina de saltos. Elucubraciones que alimentaban tesis de diverso pelo. Desde los cambios químicos espontáneos a la existencia de unas algas decolorantes. Alguien habló de que puede ser que algún lumbreras echara agua oxigenada para limpiar el agua y se cargó el cloro. Vamos que la lió parda.

Phelps y Bolt engordaron su áurea. Solo con las medallas de ellos ya rozarían el top ten del medallero general de países.

El oro de los 400 m. femeninos en plancha de Shaunae Miller. La nueva reina de la gimnasia mundial, Simone Biles, al que sólo se le resistió el oro en la barra de equilibrio. Cuatro oros y un bronce. Una española ganando en badmington a los mejores representantes enviadas del pujante oriente para tal evento.

Historias de amor, peticiones de boda, romances que tiraron por la borda el trabajo de años por obra y gracia de la tiranía de Cupido. Así de oportuno va el angelito repartiendo sus flechas.

También hermanas que entraban de la mano en la meta, atletas que caen en plena competición y se ayudan para terminar una prueba por el afán de completarla. Espíritu olímpico en estado puro.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s