Mr. Robot (1 temporada).Hackers, morfina, revolución y caos

Imaginen un chico que crece en un entorno familiar acomodado. Su vida se tambalea cuando su padre fallece debido a una negligencia de una compañía con unos vertidos tóxicos. El niño se mete en su mundo. Compagina una fobia social en tratamiento, mucha morfina, y un desarrollo informático que le lleva a trabajar en una compañía dentro del departamento de seguridad cibernéticos. Es decir, los encargados de parar los ataques de los hackers.

Como resulta que es muy bueno, en sus ratos libres desenmascara a trúhanes, pederastas y camellos de distinto pelaje que van complicando la vida a los amigos que les rodean. Todos esto dentro de un ambiente caótico para mantener una estabilidad que sostiene su entorno bajo el paraguas de la aceptación del amigo raro que todo el mundo tiene. Entre la paranoia y la realidad, entre lo virtual y el mundo físico.  Entre la lucidez genial y la sordidez de la adormidera.

Pues bien, este es Elliot Anderson. El protagonista sobre el que gira la serie Mr. Robot. Una de las series de los últimos meses y en la que después de ver la primera temporada deja en el aire interrogantes de todo tipo. Desde el desarrollo personal dentro de la sociedad en la que vivimos, hasta el nuevo concepto de guerra, de ataque, de revolución, policial, ese aire orwelliano de que todos somos observados,…

Planteado en un aire futurista con una voz en off del protagonista que se te mete hasta el tuétano, en el fondo está hablando del rabioso presente. El anonimato de tu casa terminó el día que conectaste tu ordenador a la red telefónica. Ya con el mundo de la telefonía móvil, pues uno no está a su aire ni en un banco del parque. La única salida es pasar desapercibido entre el volumen de información fluyendo en todos los sentidos. El anonimato de la masa.

Todo esto se desarrolla dentro de un entramado de hackers oficiales, ataques a la seguridad de algunas impresas, piratas informáticos con ínfulas de anti-sistema, les suena Anonymous. Todo se compra y se vende, y el único modo de sobrevivir es desconectarte, medir tus conexiones, y racionar la información que das sobre tu vida.

Esto queda bien claro en el mundo real, cuando la psicóloga que trata a Elliot le cuesta la vida entera ir sacando la información pertinente para valorar con cierta objetividad. Picar en piedra.

El otro protagonista sobre el que se mueve la serie es Mr Robot. Protagonizado por Cristian Slater, su aparición inicial como reclutador de Elliot cuando se supone que le pone a prueba al parar una ciberataque a su compañía AllSafe. Su organización Fsociety quiere cambiar el mundo. Mr Robot lanza su frase fetiche en uno de los momentos mágicos de la temporada, eres un cero o eres un uno. Sobran mayores explicaciones, o haces algo para cambiar las cosas o no haces nada.

En los últimos capítulos capítulos el personaje perfectamente definido pasa al mundo onírico paranoide. Realidad o alucinación. Un holograma que se levante desde el propio alter-ego de Eliot. ¿Existe o no?

Su hermana está fantástica como enlace del mar de fondo de los servicios secretos que se mueven en la oscuridad de este mundo. Frikis sabiondos que sueñan con la revolución, yuppies de diccionario que desde la cima del sistema quieren consolidar sus sueños y sus sueldos. Crímenes sórdidos y de fondo un mensaje que la policía y los jueces siempre llegan después. Vamos que no se enteran de nada, y que cuando lo hacen es porque alguien que mueve los hilos les sitúa el cuerpo del delito en su cuenta de correo electrónico.

 

Los capítulos se suceden en busca de la revolución. Que sería del mundo si los bancos perdieran la información sobre todos sus acreedores. Si el dinero desapareciera. Imaginen que todas la hipotecas del mundo quedaran anuladas, las propiedades sin más dueño que el que tenga el lugar tomado. Un reseteo absoluto que nos iguale a todos. Lo que pase con la post-revolución imagino que abriría de nuevo la brecha. Los que sepan de lo cibernético en general se me antojan con ventaja. Es decir, de momento Libertad con mayúsculas. La gestión de la gran palabra queda para lo sucesivo. ¿Caos?

¿Eres un cero o eres un uno?

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s