La sociedad líquida, ¿ahora caigo?

La semana de buenos propósitos renovados año tras año cuando la contabilidad del calendario decide terminar que el almanaque que nos acompañó 365 días va tocando a su fin.

La rutina del día a día nos estrella con aquello que dejamos semanas atrás cuando el espíritu navideño dejó a un lado la pura realidad.

¿Y cual es la realidad? Pues imagino que tantas como gentes que se mueven en una sociedad con mil caras. Que premia la inmediatez sobre lo que perdura.  Que cada vez obliga más a amoldarse a lo que venga. Que consume bajo la premisa del usar y tirar. Una sociedad que entiende la educación desde el punto de vista de la practicidad de afilar una determinada materia para simplemente ser hábil haciéndolo. Atrás quedaron los tiempos donde la educación se entendía con la acumulación de conocimientos estables que se acumulaban en el interior de cada cual y que crecían con el paso de tiempo para ser utilizado en cualquier momento. La imagen ha derrotado a la letra.

Y lo mejor, todo esto que ha sucedido en apenas unos años está en constante movimiento, y el flujo líquido de esta inercia es impredecible. Seguir leyendo “La sociedad líquida, ¿ahora caigo?”

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